Bitcoin en Colombia: Entre el Mercado Oficial y la Economía Alternativa

En Colombia, Bitcoin no se comporta como en otros mercados emergentes. Mientras que en muchos países en desarrollo la criptomoneda tiende a cotizar con una prima sobre su precio internacional, en Colombia ocurre lo contrario: se negocia con un descuento constante. Esta anomalía, que denominamos Bitcoin yield gap, revela una interconexión inesperada entre el mercado cambiario oficial y un mercado naciente que, aunque a menudo considerado marginal o incluso ilegal, tiene implicaciones reales sobre la economía del país.

Nuestro estudio, publicado en Humanities and Social Sciences Communications, analizó datos entre 2020 y 2023 y encontró que el factor clave detrás del Bitcoin yield gap en Colombia es el mercado de divisas tradicional. A diferencia de lo que se podría pensar, que un Bitcoin vale lo mismo en cualquier parte del mundo y su precio está fijado únicamente por la oferta y demanda de criptomonedas, en Colombia la dinámica del mercado cambiario juega un rol importante. Esto sugiere que los inversionistas en Bitcoin están expuestos a las mismas distorsiones e imperfecciones que afectan a quienes acceden al mercado cambiario tradicional.

El caso colombiano es una muestra de cómo los mercados formales e informales interactúan y se influyen mutuamente. Bitcoin, a pesar de operar en un espacio digital descentralizado, no está exento de las condiciones económicas locales. El mercado de dólares negro, la volatilidad cambiaria y las regulaciones del mercado de divisas afectan su precio y, en última instancia, el comportamiento de los inversionistas que lo utilizan como un vehículo alternativo de inversión.

Estos hallazgos tienen implicaciones tanto para reguladores como para inversionistas. Desde una perspectiva de política pública, entender la relación entre el mercado de divisas y el precio de Bitcoin podría ayudar a diseñar estrategias más efectivas para gestionar el acceso a moneda extranjera sin generar distorsiones en otros mercados financieros. Para los inversionistas, conocer cómo la oferta de dólares influye en el precio del Bitcoin en pesos colombianos podría mejorar la toma de decisiones, especialmente en un país donde Bitcoin aún se encuentra en un limbo regulatorio.

Más allá de la especulación, el estudio de Bitcoin en Colombia nos permite entender cómo los mercados alternativos y emergentes pueden complementar –o desafiar– los sistemas financieros tradicionales. En un contexto donde las brechas económicas y regulatorias generan tanto oportunidades como restricciones, el análisis de las dinámicas del precio del Bitcoin en pesos colombianos no solo es relevante para el mundo cripto, sino también para quienes buscan comprender la economía colombiana en su totalidad.

La intervención del Banco de la República sobre la tasa de cambio ¿Innovando o improvisando?

Por: Jairo Andrés Rendón Ph.D.

El pasado 30 de octubre el Banco de la República anunció la activación de un mecanismo de intervención en el mercado cambiario mediante la subasta de opciones call por USD$500 millones con el fin de “moderar los aumentos injustificados de la tasa de cambio”.  La motivación del mecanismo parecer ser la siguiente: una opción  otorga el derecho (más no la obligación) a comprar dólares a un precio predeterminado, por lo tanto, si el comprador de la opción decide ejercerla el Banco de la República estaría obligado a vender dólares lo cual contribuiría a incrementar la oferta de dólares en la economía y así aliviar las presiones sobre la tasa de cambio.

Hasta acá todo parece ser muy sensato: si el banco vende dólares baja la presión sobre su precio, sin embargo la pregunta que surge es ¿por qué el Banco de la República no vende directamente los dólares en lugar de utilizar el mecanismo de las opciones? Esta pregunta no es tan trivial pues  conceptualmente una opción no es el activo adecuado para apostarle a la dirección del subyacente (aumenta o baja la tasa de cambio) sino como lo muestran Black, Scholes y Merton con sus contribuciones galardonadas con el Nobel en economía en 1997 es más una apuesta a la volatilidad, por lo tanto no es realmente intuitivo que estemos utilizando el instrumento adecuado para intervenir en la tendencia del dólar, de hecho, luego de una gran revisión encuentro que el Banco de la República es actualmente el único banco central del mundo en utilizar las opciones como un mecanismo de intervención en el mercado cambiario, alguna vez lo hizo México pero rápidamente lo abandonó por lo que uno se comienza a preguntar si somos muy innovadores o si estamos improvisando.

Al subastar opciones el Banco de la República está vendiendo volatilidad por lo tanto si el mecanismo tuviese algún impacto sobre la tasa de cambio deberíamos ver que luego del anuncio de intervención la volatilidad de la tasa de cambio cede (o al menos no se incrementa), el anuncio debería ser suficiente para impactar la tasa de cambio pues informa al mercado que un gigante está dispuesto a intervenir si las cosas se desvían mucho.  Una medida de la volatilidad de la tasa de cambio es su variación cuadrática la cual no es otra cosa que la suma de sus cambios porcentuales elevados al cuadrado.  La gráfica de abajo presenta en la línea azul la variación cuadrática acumulada de la tasa de cambio desde Enero de 2012 hasta la fecha construida a partir de retornos diarios (eje izquierdo), donde la pendiente de dicha curva puede ser usada como un estimador de la volatilidad de la tasa de cambio.  Podemos ver que volatilidad de la tasa de cambio parece ser casi que constante desde enero de 2012 hasta Noviembre de 2014 y desde entonces se ha disparado, de hecho, desde el anuncio del banco a la fecha el incremento ha sido aún más pronunciado por lo que al parecer dicho anuncio no solo no ha evitado que el peso continúe con su tendencia alcista, devaluándose un 6% adicional desde el 30 de octubre, sino que tampoco ha tenido un efecto aparente sobre la volatilidad del precio del dólar.

PrecioDolarPetroleo

En una entrada anterior discutí cómo la tasa de cambio en Colombia está fuertemente ligada a los precios del petróleo y esta tesis cobra fuerza cuando comparamos la volatilidad de estas dos series y aunque en los 3 últimos años la volatilidad del petróleo ha sido cercana al 30% anual mientras la volatilidad de la tasa de cambio es cercana al 11% su comportamiento ha sido similar.  En la gráfica también se presenta la variación cuadrática acumulada del precio del petróleo en naranja (eje derecho) y las similitudes son impresionantes: la pendiente de ambas curvas parece haber cambiado de manera casi que idéntica durante los pasados tres años y la tendencia alcista en la volatilidad parece seguir incrementándose, este comportamiento refuerza la tesis de que las principales fuerzas que están influyendo sobre nuestra tasa de cambio son externas y que lo que hemos hecho internamente poco o nada están contribuyendo a moderar esta tendencia.

El precio del petróleo y el dólar.

Por: Jairo Andrés Rendón Ph.D.

Ante la asombrosa subida del dólar y los nuevos techos que presenta día a día varias voces desde el gobierno y algunos sectores han salido a dar un parte de tranquilidad e incluso han presentado la actual coyuntura de la moneda como una oportunidad para fomentar las exportaciones, pero lo cierto que en el marco de nuestro sistema de libre flotación de la moneda las fluctuaciones del dólar en lugar de ser las causante de problemas u oportunidades son más bien el reflejo de los síntomas que padece nuestra economía y en este caso los síntomas son una manifestación de nuestra fragilidad debido a la gran dependencia que tenemos del precio del petróleo y ante el que poco o nada podemos hacer.   Clasificar la subida del dólar como una oportunidad para la economía es como clasificar la fiebre como una oportunidad para disfrutar del calor, cuando realmente la fiebre es el síntoma de alguna enfermedad.

Desde el año 2,000 hasta la fecha la minería en Colombia ha aportado al PIB cerca del 6.8% cifra que actualmente ronda el 7.3% y no solo la minería es un gran componente del PIB sino que es el principal componente de nuestras exportaciones, en el 2014 el valor de las exportaciones del petróleo y sus derivados representaban cerca del 55% de las exportaciones totales Colombianas y en el 2015, después de la caída de los precios del petróleo aún representan más del 40%.  Cabe resaltar que el valor de las exportaciones entre Enero y Agosto ha caído en cerca de un 33%  con respecto al mismo periodo el año pasado y que esta caída es impulsada principalmente por la caída en el valor de las exportaciones del petróleo que han caído en un 50%, si midiéramos las exportaciones en barriles no observaríamos semejante caída pero como lo que importa es el dinero en pesos colombianos que nos dan por esos barriles exportados la caída en los precios del petróleo ha hecho que estemos dejando de recibir mucho dinero, dinero que en gran parte era usado para financiar (por los ingresos que se recibían por regalías, impuestos y utilidades de Ecopetrol)  el gasto del gobierno y la inversión, la caída en los precios del petróleo ha obligado a que el estado y el sector privado se aprieten el cinturón y esto se traduce en menos oportunidades de empleo y menor ingreso para el colombiano promedio.

El petróleo no solo trae dólares a la economía provenientes de la venta de este y sus derivados, sino que también tiene un gran efecto sobre la inversión extranjera, un componente muy importante en el flujo de dólares y por lo tanto en su oferta, gran parte de la inversión extranjera en Colombia llegaba para el sector minero, pero cuando el barril de petróleo que se saca no vale mucho entonces no vale la pena hacer inversión para extraerlo de la tierra.  Desde el año 2,010 hasta la fecha el flujo de inversión extrajera directa al sector petrolero representa cerca del 35% del total de inversión extranjera en Colombia y actualmente esta cifra ha caído a cerca del 25%.

Sin buenos precios del petróleo se reduce la oferta de dólares, menos dólares por las mismas ventas y menos dólares por inversión, pero esos dólares se iban a financiar gasto público e inversión que generaban empleo y estimulaban el consumo interno pero ahora sin ellos nos toca apretarnos el cinturón y buscar recursos en nuevas reformas tributarias, castigando aún más el empleo, porque cuando había plata no invertimos lo que se requería en otros sectores.

El dólar no es el causante de los daños o el generador de oportunidades como lo quieren pintar, es más bien una variable que refleja cómo estamos con respecto al mundo.  ¿Pero el precio del dólar si se mueve con el precio del petróleo? La correlación es una estadística que nos muestra si dos series se mueven en la misma dirección, puede tomar valores entre -1 y 1 donde entre más cercana a -1 mayor evidencia que las variables se mueven en sentido contrario y entre más cercana a 1 mayor evidencia que las variables se mueven en la misma dirección.  La correlación entre el precio del petróleo y la tasa de cambio en Colombia desde el 2,010 hasta la fecha es del orden del -0.54 es decir que caídas en los precios en los precios del petróleo están acompañadas de subidas en la tasa de cambio, de hecho, durante los años de bonanza petrolera en lugar de diversificar nos volvimos más dependientes del petróleo pues se observa en la correlación entre el precio del petróleo y la tasa de cambio ha aumentado, dado que si la midiéramos desde el 2005 hasta la fecha esta es del orden del -0.20.

Durante muchos años el petróleo nos financió la bonanza pero no diversificamos lo suficiente y nos tomó mal parados la caída en su precio y mientras el precio del petróleo no suba el dólar no bajará y no tendremos recursos suficientes para estimular la economía, pensar que de la noche a la mañana las manufacturas o la agricultura pueden sustituir al petróleo es decirnos mentiras.

El dólar en Colombia y en el mundo.

Por: Jairo Andrés Rendón Ph.D.

En el último año el peso colombiano ha experimentado una depreciación de más del 40% al pasar  de una tasa de cambio de alrededor de $1,800 a una de $2,600 y la tendencia parece no detenerse, de Enero acá la depreciación ha sido de más del 12%.  Pronosticar exactamente dónde se ubicará el dólar no deja de ser un tiro a ciegas, pero  lo que sí podemos hacer es identificar algunas de las facetas de su comportamiento.

Cuando los capitales, bienes y servicios fluyen entre Colombia y el mundo con ellos fluyen también los riesgos, yo no puedo hacer negocios con el mundo y esperar no exponerme a los riesgos que afectan a mi contraparte y en un mundo tan interconectado como el actual no somos inmunes al riesgo de nadie, ni al griego.  La tasa de cambio captura el vaivén de estos riesgos, el dólar se mueve tanto por fuerzas externas como internas y esto no solo es cierto para el peso Colombiano sino para todas las monedas bajo tipo de cambio flexible, entonces, cuando comparamos lo que le está pasando al peso con lo que le está pasando a otras monedas podemos hacernos una idea de qué tanto se debe a factores externos y de paso identificar qué tanto está en nuestras manos para controlarlo.

He comparado el comportamiento del Peso Colombiano para los últimos 15 años con 8 monedas: Real Brasilero, Peso Chileno, Nuevo Sol Peruano, Euro, Dólar Canadiense, Libra Esterlina, Yen Japonés y Dólar Australiano, las tres primeras son de vecinos con características similares a las nuestras: son países emergentes cuyas exportaciones son mayoritariamente de materias primas (petróleo y minerales) y las 5 siguientes son monedas de países desarrollados que capturan muy bien lo que le pasa al dólar en un ambiente de bajo el riesgo de default.

Desde Enero 200 Desde Junio 2014
Promedio Desviación Promedio Desviación
Colombia 0.15% 3.55% 2.72% 4.32%
Brasil 0.30% 5.07% 2.81% 4.86%
Chile 0.11% 3.39% 1.22% 2.92%
Perú -0.05% 1.42% 1.06% 0.80%
Euro -0.07% 3.08% 1.72% 2.88%
Canadá -0.08% 2.74% 1.31% 3.31%
UK 0.02% 2.54% 0.71% 2.41%
Japón 0.07% 2.72% 1.58% 2.37%
Australia -0.10% 3.89% 1.68% 3.01%

La tabla muestra el promedio de devaluación mensual y su desviación estándar desde Enero de 2000 y para el último año.  En promedio los países Latinoamericanos han experimentado un debilitamiento de sus monedas frente al dólar y  tienen monedas más volátiles que los países desarrollados tanto en los últimos 15 años como en el último año, esto puede reflejar que nuestras monedas son más sensibles al vaivén del estado de la economía americana y mundial.  Cuando nos concentramos en lo que ha estado pasando el último año vemos que el fortalecimiento del dólar americano es un fenómeno global, todas las monedas se han debilitado ante el dólar, y aunque nuestra depreciación es la segunda más pronunciada solo es superada por un vecino que es Brasil.

Las fuerzas que mueven al peso colombiano son en gran parte las mismas fuerzas que mueven a todas las demás monedas, esto es particularmente evidente en los últimos años, la correlación para el último año entre el peso Colombiano y el promedio de nuestros vecinos es de 0.73 y la correlación con el promedio de países desarrollados es de 0.69.  Las fuerzas globales son las que están dictando la dirección de nuestras monedas.

En otro ejercicio he estimado la sensibilidad de la tasa de cambio colombiana ante: 1. Las fuerzas que vienen de los Estados Unidos y mueven todas las monedas en la misma dirección y 2. Las fuerzas que afectan a los países con características similares a la nuestra.  La primera fuerza la aproximo mediante un portafolio diversificado de inversión en todas las monedas de los países de mi muestra y la segunda como un portafolio de inversión en monedas de Latinoamérica, en ambos portafolios excluyo al peso Colombiano.  Los resultados indican que el peso Colombiano reacciona uno a uno con las fuerzas globales y de manera positiva y a razón de 0.5 a 1 ante las fuerzas regionales[i].  Nuevamente vemos que los factores externos son en gran parte responsables de lo que está pasando con la tasa de cambio en Colombia.

El dólar se está fortaleciendo en todo el mundo sin discriminar ante quién y adicionalmente la baja en los precios de las materias primas y las crisis económicas que espantan a los inversionistas de los países emergentes están amplificando este fenómeno.  El dólar se mueve en gran parte por fuerzas externas y puede ser poco lo que podamos hacer aparte de adaptarnos a las nuevas circunstancias globales.

[i] El r-cuadrado de mi estimación es 0.44